El dióxido de silicio también se encuentra naturalmente en los tejidos del cuerpo humano y, aunque no sabemos exactamente la función que desempeña en el organismo, se cree que es un nutriente esencial para el cuerpo humano. Debido a su insolubilidad en agua, el dióxido de silicio tiene poca disponibilidad biológica y no se considera fuente de silicio. El silicio que se encuentra en otras formas más solubles de silicio contribuye a la formación y mantenimiento de huesos y cartílagos.

      • El dióxido de silicio es un compuesto que se utiliza ampliamente en diversas industrias, entre ellas la alimentaria, la farmacéutica, la cosmética y la de pinturas, entre otras.

       

      • Por sus múltiples cualidades como anti-aglomeramerante, anti-espumante, controlador de la viscosidad y desecante, tiene un gran potencial de crecimiento conforme se reactiven las industrias que lo emplean en sus procesos productivos.

¿Qué es el dióxido de Silicio?

Cuando el silicio se une con el oxígeno crea un compuesto llamado dióxido de silicio (SiO2), también conocido como sílice, es generalmente de color blanco o incoloro y no es soluble en agua ni en etanol. Al asociarse con minerales forma la familia de los silicatos. Aparece como compuesto en la arena y es uno de los componentes del cuarzo.

El dióxido de silicio cual se puede obtener de manera natural triturando o moliendo el sílice a partir de fuentes naturales; pero también se pueden producir nanopartículas de dióxido de silicio de manera sintética, en grandes volúmenes, para poder satisfacer la demanda de diversas industrias, principalmente la de alimentos y bebidas, la farmacéutica y la cosmética.

El dióxido de silicio también se encuentra naturalmente en los tejidos del cuerpo humano y, aunque no sabemos exactamente la función que desempeña en el organismo, se cree que es un nutriente esencial para el cuerpo humano. Debido a su insolubilidad en agua, el dióxido de silicio tiene poca disponibilidad biológica y no se considera fuente de silicio. El silicio que se encuentra en otras formas más solubles de silicio contribuye a la formación y mantenimiento de huesos y cartílagos.

Además, este compuesto se encuentra de manera natural en muchas plantas, como las verduras de hoja verde, la remolacha, los pimientos, el arroz integral, la avena, la alfalfa y el kale o col rizada son ricas en dióxido de silicio.

El dióxido de silicio o sílice tiene tres categorías: la cristalina, la amorfa y la amorfa sintética. La forma más común de sílice cristalina es el cuarzo, que se encuentra en las rocas y la arena. Cabe destacar que la corteza de la Tierra está formada por un 59% de sílice y constituye más del 95% de las rocas conocidas en todo el planeta.

Usos del dióxido de silicio

Como mencionamos anteriormente, el dióxido de silicio se utiliza en diversas industrias como la de alimentos y bebidas, la farmacéutica y la cosmética, entre otras.

El dióxido de silicio se utiliza como aditivo en la industria alimentaria ya que se agrega a muchos alimentos y suplementos por sus cualidades antiaglomerantes para evitar la formación de grumos, ya que evita que los diversos ingredientes en polvo se peguen entre sí. Esto se debe a que el dióxido de silicio absorbe el exceso de humedad y evita que los ingredientes se adhieran entre sí cuando están expuestos a condiciones húmedas sin interferir con los ingredientes activos. También se puede utilizar como aditivo alimentario como portador de sabores y fragancias. En las etiquetas donde se describen los componentes de los alimentos aparece como E551.

El dióxido de silicio también conocido como E551, se utiliza en productos en polvo como sazonadores, especias, ajo, cebolla, vainilla, azúcar glas y sales. También se añade a preparados como harina para frituras, té soluble, cacao, cápsulas de café, sopas de sobre, quesos para pasta y edulcorantes, así como a comprimidos dietéticos. Además, el E551 se usa en cervezas, en chicles y caramelos, en panes y pastelería, en fideos orientales y en arroz para sushi. También se utiliza para pulir la cáscara de arroces, semillas y frutos secos.

Por su función como agente anti-aglomerante, anti espumante, controlador de la viscosidad y desecante, se utiliza en la industria farmacéutica como excipiente de medicamentos y vitaminas. Como el gel de sílice, es también un desecante, se utiliza en la industria de cosméticos por sus propiedades de difusión de la luz y como abrasivo ligero en productos como la pasta de dientes. Al igual que ocurre con muchos aditivos alimentarios o en productos farmacéuticos y cosméticos, a los consumidores a menudo les preocupa el dióxido de silicio como aditivo. Sin embargo, numerosos estudios sugieren que no hay motivo para preocuparse.

El dióxido de silicio se utiliza también en otras industrias como en los rellenos en los elastómeros de silicona y en el ajuste de la viscosidad en pinturas, recubrimientos, tintas de impresión, adhesivos y resinas de poliéster no saturadas. También se usa en la producción de relleno para la arena para gatos y como material principal en la producción de paneles aislados al vacío. Otros productos en la industria de productos fotovoltáicos y semiconductores están basados en el procesamiento del SiO2.

¿Es seguro el e551 como aditivo alimentario?

 

Debido a que el dióxido de silicio se encuentre en las plantas y en el agua potable sugiere que es seguro y sabemos que la sílice que consumimos a través de los alimentos no se acumula en el organismo, sino que es filtrado por los riñones y se expulsa a través de la orina.

Se han realizado muchos estudios revisados por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sugieren que cuando las personas consumen dióxido de silicio en dosis normales, como las pequeñas cantidades que los fabricantes ponen en productos alimenticios para evitar el apelmazamiento, este no causa ningún efecto adverso en el organismo. También pudieron constatar que, en cuanto al consumo de dióxido de silicio en animales, los investigadores observaron que no había acumulación de silicio después de que los animales comieran repetidamente sílice.

Si bien la mayoría de los estudios sobre sílice se han realizado en animales no se ha encontrado ninguna relación entre el uso de este aditivo alimentario y un mayor riesgo de cáncer, daños a los órganos o la muerte. Tampoco hay evidencia de que el dióxido de silicio como aditivo en los alimentos pueda afectar la salud reproductiva, el peso al nacer o el peso corporal. En cualquier caso, no hay pruebas, hasta el momento, de que el aditivo E551 empleado en las cantidades actuales en la industria alimentaria y farmacéutica resulte tóxico.

Sin embargo, aunque no hay indicios de toxicidad del E551 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) instó a la Unión Europea (UE) reevaluar la seguridad del dióxido de silicio (E551) cuando se utiliza como aditivo alimentario debido a que los estudios en animales han sugerido que las partículas de tamaño nanométrico puedan causar inflamación en la pared intestinal; lo que no se ha comprobado en seres humanos.

Y, aunque se cree que el silicio desempeña un papel importante en la formación de hueso y colágeno de los cartílagos, no se ha establecido cuál es su función en los seres humanos y no se ha especificado cuál es la ingesta diaria aceptable. Por lo anterior, la EFSA instó a la UE a cambiar las especificaciones actuales para incluir la distribución del tamaño de partícula y proponen que la UE utilice descriptores estadísticos apropiados, como el rango, la mediana y los cuartiles, así como el porcentaje de partículas en nanoescala.

Productos que ofrece Possehl a la industria mexicana

En Possehl, empresa mexicana líder en la comercialización de materias primas para 13 industrias en México, entre ellas la de alimentos y bebidas, la farmacéutica y la cosmética, entre otras que utilizan dióxido de silicio y otros derivados en sus procesos productivos, ofrecemos nuestros productos:

PIROSIL PS-200: Dióxido de silicio sintético precipitado, de estructura amorfa y químicamente inerte, en forma de polvo blanco, que se utiliza en la industria alimentaria como acidulante o regulador de acidez para proteger a los alimentos de la oxidación.

HEXAMETAFOSFATO DE SODIO: Este producto es una mezcla de metafosfatos poliméricos, de los cuales el hexámero es el componente primario y usualmente es el compuesto al que se hace referencia con este nombre. Se utiliza como emulsificante en Jarabe de arce artificial, leche enlatada, polvos y salsas de queso, queso de imitación, cobertura batida, claras de huevo envasadas, carne asada, filetes de pescado, jalea de frutas, postres congelados, aderezo para ensaladas, arenque, helado, cerveza y bebidas embotelladas, entre otros alimentos.

RIPOLIFOSFATO DE SODIO GRADO ALIMENTICIO Y GRADO TÉCNICO:  También denominado STPP (Sodium TriPolyPhosPhate) o TPFS (TriPoliFosfato de Sodio), se trata de la sal de sodio del polifosfato penta-anión de fórmula estructural. Se utiliza como dispersante, emulsificante y estabilizante en el área de alimentos. Es un aditivo aprobado por la FDA actúa como conservador y estabilizante, tiene cualidades de mejor el color y olor, tiene aplicaciones en Jugos de frutas, lácteos y cárnicos. En el área de cárnicos regula la acidez e incrementa la capacidad de conservar humedad, lo que se refleja en un mejor rendimiento de producto. También es usado como agente secuestrante y como aditivo en productos para la limpieza como detergentes y jabones en polvo.

En Possehl contamos con una red de almacenes estratégicamente ubicados en México para facilitar la entrega de las materias primas a nuestros clientes. Así mismo nos enorgullecemos de contar con personal altamente capacitado para brindarles soluciones logísticas integrales, asistencia técnica y servicio postventa. Así mismo, ofrecemos alternativas de financiamiento adecuadas a sus necesidades.